[vc_row][vc_column width=”1/3″ css=”.vc_custom_1461222041991{padding-right: 50px !important;}”][vc_column_text]

Las ventajas de las que nadie habla pero que están ahí.

Los coches totalmente eléctricos superan a los de combustión en más aspectos de los que puedas creer.

 
[vc_tweetmeme share_hashtag=”upmMotoStudent , cocheelectrico”][/vc_tweetmeme]
[/vc_column]
[vc_column width=”2/3″]
[vc_column_text font_size=”18″ line_height=”30″]

Anuncios en televisión, revistas, páginas web… Todos los medios que hablan sobre los coches eléctricos tienen un único tema en portada y es la ausencia de contaminación, cuando la realidad es que tienen muchas más ventajas además de esa. Y hoy vamos a ver cuáles son.

Son más potentes: Es difícil arrancar un coche de combustión en una cuesta pronunciada. Hay que meter primera, pisar bien el acelerador, soltar el embrague con delicadeza para no calarlo y unos momentos después cambiar de marcha porque el motor ya no puede alcanzar más velocidad. Un coche eléctrico, en cambio, puede arrancar en la misma rampa sin apenas pisar el acelerador, y además lo hará más rápido y sin necesidad de cambiar de marcha en ningún momento.

Son más simples: Para que un coche de combustión sea útil, necesita un embrague y una caja de cambios, un motor de arranque, varios depósitos, filtros y conductos por todas partes, por no hablar de cuánto aumenta esta complejidad si le instalamos un turbo. El eléctrico no necesita ningún elemento de los que has leído. De hecho, el espacio bajo el capó de estos coches se usa de maletero.
Y no solo el coche es más simple, también lo es el motor en sí. En vez de tener pistones, bielas y otras tantas decenas de piezas sometidas a fuerzas extremas, tan sólo tiene un eje con imanes que gira de forma fluida y suave. Esto hace que, aparte de no vibrar en absoluto, sea muy difícil de estropear, incluso a altas velocidades.

Suponen un enorme ahorro: A día de hoy, recorrer 100 Km en un coche de gasolina pequeño y de poca potencia cuesta un poco más de 4 euros. La misma distancia en un Tesla Model S, una berlina de lujo de 700 CV, cuesta como mucho 2.50 euros (y tan sólo 1€ si se carga con tarifa nocturna).
Más allá de esto, el motor eléctrico es reversible, es decir, de la misma forma que usa batería para acelerar, la recarga al frenar. Ese semáforo en rojo o esa carretera bajando por la montaña ahora son sinónimos de electricidad gratis.

Y lo que queda: Hasta hace pocos años lo máximo a lo que habíamos llegado eran los híbridos que combinan motor de combustión y eléctrico. Hoy en día, tenemos coches 100% eléctricos con autonomías y precios que rivalizan con los de combustión, y que los superarán en ambos aspectos en un futuro para nada lejano.

Cuando pruebes un coche eléctrico, sabrás de qué hablamos.

[/vc_column_text][/vc_column][/vc_row]
[vc_row]

[vc_single_image image=”1411″ img_size=”full”]

[/vc_row]

Una idea en “El coche eléctrico: lo que no te cuentan”

Deja un comentario